MIPRESCONIC avanza gracias a la providencial mano de Dios, a través de las oraciones, donaciones y colaboraciones. Todo para hacer posible que la predicación del evangelio, la educación y el establecimiento de iglesias locales sean de mucha bendición a las familias nicaragüenses.
Podemos decir con toda certeza que hasta aquí todo ha sido por obra y gracia de Dios.